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Antolín Bedoya Villacorta

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En el vasto universo de las ciencias farmacéuticas, resplandece Antolín Bedoya Villacorta, como una figura estelar que ilumina nuestra senda profesional. Mediante estas breves líneas, anhelamos exaltar la grandeza de este insigne personaje que, con empeño y dedicación, y un compromiso inquebrantable, consagró su existencia a la exploración de auténticos tesoros ocultos en las montañas de libros y documentos que narran la historia de la farmacia peruana. Con sus manos, sacó a la luz verdaderas joyas históricas, rescatándolas de las garras del olvido. Por un lapso de 35 años, lideró el Archivo Histórico de la Beneficencia Pública de Lima y, posteriormente, el del Ministerio de Hacienda y Comercio. Esta posición le brindó la oportunidad de adentrarse en investigaciones exhaustivas en fuentes originales, desvelando los secretos de la vida y los acontecimientos que marcaron el Incanato, el Virreinato y la República. Fue el artífice de la creación de la Sociedad Peruana de Historia de la Far...

En 1898 nace Antolín Bedoya Villacorta...

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  Un día como hoy... El 2 de setiembre de 1898, en la Provincia Constitucional del Callao, nace Antolín Bedoya Villacorta. Vástago del coronel Abel Bedoya de Seyjas, héroe patrio, y de doña Hortensia Villacorta Montoya, portadora de un amor ferviente por la tierra amada. Desde su ficha personal, parte integral del borrador de su «Diccionario Biográfico Farmacéutico del Perú», hemos podido rescatar una valiosa información acerca de su vida y obra. Antolín Bedoya estudió farmacia en la Universidad Mayor de San Marcos y trabajó en varias boticas bajo la tutela de farmacéuticos.  En junio de 1924, Bedoya adquirió la Botica Moderna a la Srta. Julia Iglesias. Tras esta adquisición, el establecimiento cambió de nombre y pasó a llamarse Farmacia Moderna, ya que ahora estaba en manos de un farmacéutico. A partir de agosto de 1933, Bedoya abrió su propio establecimiento en la urbanización Rondón, esperando el 2 de septiembre, su cumpleaños número 35, para la inauguración oficial d...

La «Botica Peruana» de la Calle del Gato

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Durante los años en que la  «Botica Peruana»  estaba en funcionamiento ( 1858 ) la ciudad capital se encontraba aún fortificada por muros y bastiones que conformaban «La muralla de Lima». Las calles o cuadras de la ciudad se designaban por antiguos y particulares nombres (hasta 1862, año en que fue puesta en vigencia la nomenclatura oficial, cuyo empleo comenzó a generalizarse recién entrado el siglo XX). La Botica Peruana estaba ubicada en la denominada  Calle del Gato . Por aquellos tiempos, este era el nombre de la que hoy viene a ser la cuarta cuadra del Jr. Azángaro. Comprobante de venta. 1858 En ella se podía encontrar diversos medicamentos, tanto los de elaboración propia como los importados —de Europa, como indica el documento—. Se vendían productos recetados (por unidades), pero también en cantidades grandes: para botiquines y al por mayor. El establecimiento tenía como propietario al   farmacéutico José Gregorio Zuleta   —se puede ver su firma al final...

Farmacia y cine: La droga de la verdad

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Sobre la procedencia del término «barbitúrico» se ha tejido la historia que, a continuación, describimos de forma breve. El químico  Adolf Von Baeyer  (1835-1917), al haber sintetizado con éxito la malonilurea a finales de 1864, acudió a una taberna cercana a su casa, el cual era muy frecuentada por oficiales de artillería quienes, ese mismo día, festejaban a su santa patrona, Santa Barbara. En tales circunstancias, se le ocurrió al futuro premio Nobel de Química asociar las palabras «Bárbara» y «urea», consiguiendo con esto formar el nombre del compuesto. Otra versión, mucho menos verosímil, refiere que más bien lo llamó de esa forma en honor de su novia Bárbara. Sea como fuere, lo real y esencial es que su descubrimiento sirvió para que, más adelante, mediante pequeñas modificaciones de la estructura química de la molécula del ácido barbitúrico, se comenzaran a sintetizar cientos de agentes distintos. Uno de estos derivados, el TIOPENTAL SÓDICO (tiopentato de sodio, pentotal...

La Frotación “CHARCOT”

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Algunos años después de haber adquirido la Botica Francesa, en 1928, el señor Alejandro Belmont Marquesado (1882 - 1976), abuelo de Eduardo Belmont Anderson, fundó una de las primeras compañías peruanas dedicadas a la fabricación y venta de productos farmacéuticos y cosméticos, a nivel industrial: Laboratorios de la Antigua Botica Francesa (Laboratorios Abeefe). Uno de sus productos, que alcanzó gran prestigio en el país, fue la  « Frotación Charcot » , un medicamento empleado para el alivio del dolor. El producto lleva el nombre del famoso neurólogo francés Jean-Martin Charcot, quien hizo importantes contribuciones en el campo de la neurología. Frotación Charcot El cartel que apreciamos en esta publicación, observamos a dos jugadores en pleno partido de futbol, uno es del Alianza Lima y el otro del Atlético Chalaco. El hecho de considerar ambos equipos en la propaganda, refleja de seguro la importante notoriedad que alcanzó la disputa entre esos dos equipos por aquellos años (mi...

Las sanguijuelas medicinales

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—¿Cuántas sanguijuelas aplica usted en la neumonía? Yo calculé las dimensiones de la región y contesté: —Doce o catorce, doctor. —Dieciocho, joven. —¿Cuántas aplica usted en la orquitis? Hice un cálculo semejante al ya hecho y dije: —Cuatro o seis, doctor. —Ocho, joven. Durante siglos, las sanguijuelas han sido utilizadas para realizar sangrías. A esta práctica se le atribuía «una gran eficacia en la mayor parte de las enfermedades agudas, lo cual ha sido reconocido por los médicos de todos los tiempos y países», tal como afirma el profesor Bouchardat en su Formulario Magistral de 1872. Un médico trata a una paciente colocándole sanguijuelas en la espalda y hombro Sin embargo, el procedimiento de la sangría terapéutica mediante sanguijuelas, según la tradición escrita, fue introducida por Nicandro de Colofón, médico y poeta que vivió cerca del siglo II a.e.c. Era tal la afición que se tenía al uso de estos anélidos, y tal su empleo universal, que a fines del siglo X...